LA LEYENDA DE DON MATE

Nadie sabe si existió.

Don Mate, el gaucho de la leyenda, en la galería de un rancho

Cuentan que el primero en armar la montañita fue un tal Don Mate.

Antes la yerba se echaba de cualquier manera.
A los cuatro mates, lavado.

Él se dio cuenta: inclinarla.
Dejarle un lado seco.
Mojarla de a poco.

No se sabe de dónde era. Ni cuándo. Ni si se llamaba así.

“El mate no se apura.”

— Don Mate